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Anecdotario de la semana marzo 21, 2010

Posted by Thadeus in Amor, Cosas de la vida, Es Enano mi amor!, Estres, Felicidad, Gracias de nada, Party, Picasso, Practicantes, Thad is Psycho!, Trabajo, Tremebundo susto.
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Casa: Picasso, está en el proceso de adiestramiento para ser un perro obediente. Enano y yo lo llevamos en la mañana del domingo y hoy fue su segunda clase. Desde la semana pasada aprendió a sentarse. No fue tan difícil como creiamos. El problema es que lo entrenamos con el método de conducta positiva. O sea que no le gritamos pegamos ni usamos cadenas de castigo. Más bien lo premiamos cada vez que hace algo que nosotros nos agrada. Entonces mi perro (nuestro perro XD) sabe que cada vez que se sienta le damos de comer y se la pasa sentado en la cocina. Es tan gracioso por que intenta chantajearnos al saber que nos emocionamos cada vez que lo hace. Hoy practicamos el “Picasso, sientate” y estamos trabajando en cuanto tiempo permanece sentado y atento a nosotros.
No lo hace mal, pero se distrae un poco y comienza a desesperarse después de 40 minutos de clase.
Los instructores ya le llaman “Tremendo” y eso que nomás hemos tenido dos días de curso.

Amor: El viernes fue el segundo baile de graduación de Enano. Si, yo pensé lo mismo cuando me dijo. Pero lo que pasa es que como en su generación son muchos hubo varios comités progrduación.  él como es muy popular hoy en día estuvo en dos comités, por lo cual fueron dos bailes.
Estuvo de lujo. El salón perfecto, la convivencia con los amigos también muy chida. El licenciadito andaba desatado, con decir que hasta al escenario se subió y andaba bailando la canción de Everybody de los Backstreet boys. JEEZ!
Pero fue cool, el muchacho andaba más contento que niño pobre en Disneyland.
Nada más que no se le haga costumbre eso de festejar varias veces la misma ocación, por que yo nomás necesito una boda.
Pero sabes que te amo chaparro! :)

Trabajo: Aquí es donde la marrana torció el rabo.
Pues mi tragedia griega quejumbrosa (que no pretendo competir con Pandora, de ninguna manera) es la de siempre. Beto esto o Beto aquello. El viernes iba descidido a decirle (más bien a quejarme) con la Jefa del pobre y casi nulo desempeño de mi practicante. Pues resulta que la Jefa estaba en junta, y entré a trabajar el viernes temprano. Pues ni modo.
Esa misma tarde, yo con la resignación de que Beto fuera una prueba más en éste libro de Job pero en región 4, que sucede lo que tanto había temido Rubén.
Primero mi diabetico practicante me informó que no se entía bien.
Y yo le dije que como carajos se iba a sentir bien con 300 de glucosa en sangre (para la población, el valor máximo normal de glucosa es de 110. Asi que ya se imaginaran)
Luego me dijo que ya no se sentía mal, ya era un simple mareo. Yo me dije a mi mismo “quitale carga de trabajo e informa a un adulto”
Informé a Rubén del malestar de Beto y lo mandó a urgencias. Yo pensé que ya no iba a querer trabajar. O bueno, al menos las personas normales no masoquistas inconcientes asi lo piensan. Regresa el muy jubiloso de urgencias diciendo que tiene la presión alta. Como si me hubiera dicho algo sin importancia. Su cara roja me alerto. Le dije que se tomara un momento, que fuera a tomar agua y descanzar. Por supuesto que no me hizo caso y fue cuando sucedieron las cosas.
Antes de seguir, me gustaría comentar un poco de antecedentes.
Yo había comido antes de la 1 de la tarde, por lo que a las 4 y media estaba dandome hambre.
Beto, por salir temprano al ISSSTE y empezar el turno media hora antes se olvidó de su medicamento para la deabetes y múltiples males que padece . (o_O)
El viernes casi se duplicó la carga máxima del laboratorio de urgencias. Parecía que todo mundo se iba a operar el fin de semana y pidieron preoperatorios. Hubo 1 atropellado y dos choques. Un señor con problemas de metabolismo (gordo) entró en infarto mientras esperaba resultados en la recepción. Gravedad sobre gravedad. Para dos chicharos y un Beto (u_u) fue un desorden mortal. El caos es un juego de Hasbro© en comparación a lo que sucedió esa tarde.
Beto en modo zombie me estaba aauxiliando con los reactivos y en una de esas le digo: Beto, los reactivos. El muchacho me dijo voy y 5 segundos más tarde escuché un golpe.
Shiet. El practicante se había desmayado. ¡Los reactivos! ¡El practicante!
Rubén ayudo a reanimar a Beto mientras yo salvaba el poco material que no se hecho a perder. La chica de recepción llamó a urgencias que vinieran por Beto.
Mi pánico se fue cuando Beto volvió en si. Pinch* susto que me metí.
Niveles de estrés en rango rojo. Llegó un paramédico y volvimos al trabajo. 10 minutos después Beto volvió al lab.
“Ya estoy bien. No pasa nada” (O.O) “¿Cómo que no pasa nada?” le dije, uno no se desmaya nomás por bonito. Por que si eso fuera, uno no despertaría jamás. Pero bueno, me dijeron que no presionara al muchacho.
Lo mandé de nuevo por los reactivos y en 3 segundos escuché de nuevo a Beto azotar como costal de cemento contra el aparato de químicas (que es más grande que un sillón de tres plazas) y luego caer al suelo.
Esa fue la gota que colmó el vaso. Marcaron a urgencias que volvieran por él. Y ésta vez ya no volvería al lab.
Rubén me dijo que fuera a urgencias a despachar a Beto y a dar indicaciones a sus padres.
Yo llegué asustado y enojado. Más asustado que enojado, no vayan a pensar mal de mi.
Su mamá estaba ahí con él y le pregunté a la Dra. Castillo que si como seguía el inutil. Me dijo que lo habían estrabilizado blah blah blah, que su diabetes blah blah blah, presión alta blah blah blah. Como no estaba en peligro de muerte y su madre ya se había hecho cargo le dije que no iba a entrar al laboratorio si no me dice la Jefa que debe continuar con nosotros. Rubén iba a hablar con ella en la mañana y decidirían si regresa o no. Pero yo así no lo iba a dejar entrar.
Yo creo le volvió a dar algo cuando le dije eso, por que su mamá me dijo que quién era yo para decir eso y le dije: Soy SU (de él) jefe inmediato. Y no puedo perder el tiempo de mis pacientes con un elemento como Beto. Si está enfermo debe tomar su medicamento, por que es irresponsable de su parte que nos haga pasar por esto.
Beto dijo que estaba de acuerdo y le dije adiós.
Ya cuando se acabo mi turno Rubén me dijo que él siempre había temido que a Beto le diera la “chiripiorca” en en la jerga mexicana significa cuando una persona tiene un ataque o un tic nervioso o cuando algo o alguien deja de comportarse normalmente.
Le dije que no me gustaba que Beto estuviera con nosotros, por que siento que nos limita y nos quita el tiempo. Es como una mamá haciendo comida para 20 personas y cuidar al niño en la cocina. No, no se puede. Eso sería irresponsable de nuestra parte.

Y pues esas fueron las cosas más relevantes de la semana. Ya mañana comienza la otra y veremos que pasa. Se despide el Químico Thadeus, rechazado para el papel de Job en el musical de Broadway, campeón regional de Caballo dorado descalzo. Creo que dejaré mis calses de Pilates para hacer Yoga… necesito meditación

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