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Cuervo de la tempestad febrero 27, 2010

Posted by Thadeus in Asi o mas chome, Trabajo, Tremebundo susto, Tristeza.
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Ese fue el sobrenombre que le daban los hombres a Gandalf en El Señor de los Anillos. Por ser emisario de malas noticias y sus visitas siempre iban seguidas de algo malo.
Pues así es como me sentí ayer a las 5 de la tarde.

La semana pasada hubo dos muertes por infarto en la sala de urgencias. Desgraciadamente me tocó tratar a los pacientes, que luego de hacer los análisis correspondientes, ya no se encontraban en la cama de urencias. Ni en ninguna otra.
Uno se siente medio mal por esto. Pero pues también uno se pone a pensar y analisar lo ocurrido, no fue culpa mía y está claro que estabilizar a una mujer mayor, obesa, con antecedentes de diabetes mal cuidada, hipertensión y demás males, está un poco difícil.

Pues el día de ayer yo en mi turno de urencias recibí el llamado de medicina interna para ir a tomar muestra. Yo con la felicidad total y  jovialidad llegué a recepción de MI. Cuarto 1, cama 1. Una paciente que ya tenía rato internada y era clienta del Lab. La estaba cuidando un interno nuevo, y pues estabamos ahí apretujados dos enfermeras, el interno, dos hijas de la señora, la señora y yo. Cuando se dijeron mil de cosas que síndrome urémico, bla, bla, bla, que la señora, el azúcar, que no se que. Total que ya cuando las enfermeras le estaban poniendo la mascarilla de oxígeno, me dieron oportunidad de tomar muestra. Casualmente estaba entre el monitor de ritmo cardíaco (la pantallita que hace PIP-PIP-PIP) y la señora. Preparo el vacutainer™, la torunda, pongo la ligadura y en eso suena PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII…
El corazón de la doña se había detenido.

Las enfermeras me aventaron para atras, llamaron a gritos al pobre interno y comenzó la resucitación. Yo y las hijas de la señora estabamos viendo todo, sin hacer nada. Ansiedad, temor, desesperación y baja de azúcar.
Después de unos cuantos intentos por reanimarla, la doña nos había dejado. Así, casualmente cuando yo estaba por tomar muestra.
Nos sacaron del cuarto y el llanto comenzó. Yo con mis traumas y fobia hacia la muerte, pues no me sentía muy bien que digamos. Nunca me había pasado eso.
Rubén notó que no me encontraba bien y el color se había ido de mi rostro. Le llamaron para contarle lo sucedido y me dijo que no pasaba nada. Mando a la muchacha de la recepción a comprarme un refresco y me dio un poco de tiempo libre.

Salí a tomarme el refresco y a calmarme un poco. Gracias a Dios Padre por que el Coca-Cola Company no se interesa por el bienestar de las personas y sus productos están saturados de sacaridos. Unos cuantos tragos de mi lata y me doy cuenta que el interno newbie se sentó enseguida de mi con cara de depresión.
“Ella era mi primera paciente” me dijo. No sabía que decir. Le di un gran trago al refresco.
El dr. en entrenamiento suspiró como muchacha de telenovela. Yo sentí que iba a llorar o algo así. Y ahí estoy yo, con mi corazón de pollo. Le ofrecí un trago de mi refresco y una sonrisa. Los dos habíamos tenido un mal día y necesitabamos ese apoyo de colegas, o al menos el azúcar de la coca.
“Ánimo” le dije y le di una palmada en el hombro. Tenía que regresar al Lab para acabar el trabajo. Él se quedó con mi refresco y me sentí en uno de esos comerciales cursis que salen en el cine que te aprietan el corazón y al final te dicen: COMPRAMEEEEEEE!

El trabajo y Enano borraron de mi mente la idea de pertenecer a una clase de reaper o ave de mal agüero. Pero la verdad, una de las experiencias más traumaticas que he vivido. Hasta ahora… 

Thadeus Van De Kamp noviembre 3, 2009

Posted by Thadeus in Adulto, Arbol Santo Lane, Asi o mas chome, Cosas de la vida, Gracias de nada, Ocio, Tristeza.
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Hola de nuevo a todos los lectores de éste espacio. Me he fijado que desde unos post a la fecha comienzo por disculparme por la ausencia de entradas. Y creo en lo que dijo mi amiga Pandora: Thad estás entrando a una fase estacionaria. Mi vida se ha convertido (o más bien dejé que se convirtiera) en una rutina. Y lo que es peor, en la rutina de una ama de casa.

Mi vida activa se limitan a los 4 muros de mi casa. Aprendí a hacer comida, lavo ropa y en general tengo la casa limpia y presentable todos los días, todo el día. Pero eso no es lo que más me preocupa. Hoy me di cuenta que soy tan codependiente como una esposa de los 60′s esperando a que el esposo (en este caso Enano) llegue a casa y me diga que hice las cosas bien. El colmo de la situación fue hace unos 40 minutos aproximadamente. Yo pasé una hora cocinando una cena especial para mi novio, con pasta y filete en salsa de champiñones. Me felicité por el platillo, me quedó muy rico. Pero a las 9 y media me marca el Señor diciendome que no va a venir. Que se quedó platicando con sus amigos y que anda mil cansado y que mejor se va a su casa a descanzar.
No dije nada de la cena y seguí platicando con él. Por supuesto que Enano no tiene la culpa. Todo el problema es mío. Soy una maldita Bree Van de Kamp región cuatro homosexual.
Resentido por mi sorpresa arruinada, dejé que mi papá se comiera la cena de mi novio, y el resto se lo di de comer al perro.
Me senté en mi sillón favorito y me puse a pensar en lo ocurrido. Ni a mi mamá le pasan éstas cosas. Soy un asco

Mi vida ahora es en función de las  visitas “después de todo lo que tenga que hacer” de Enano. Me limité a ser su esposa. A estar esperandolo siempre. Y eso fue exactamente lo que una vez a un novio le reclamé años atrás: No voy a ser la maldita esposa de nadie. Tengo mis cosas por hacer.
Pero cae más rápido un hablador que un cojo. Tal vez por eso es mi vida una secuencia de horas aburridas. Paso demasiado tiempo haciendo cosas que no me corresponden. Ya en vez de oler a Hugo Boss, mi perfume es campo de pinos o lavanda de oriente. ASCOOOOO!

"Queridos, quieren postre?

Hoy me di cuenta que abandoné mis dibujos, a mis amigos y sobre todo, a mi mismo. Amo a Enano, no lo niego, pero siento que le dedico demasiado tiempo y él no lo hace por mi. Y tal vez, en mi estúpido subconciente, pensé que si me esmeraba por atenderlo, él me pondría más atención. Pero no es así. Él es prioridad para mí, pero yo no para él. Es adicto al trabajo, demasiado responsable y sus padres son secuelas de la Inquisión.

Después de una plática constructiva (y dolorosa, no lo voy a negar) con Pandora, me volví a la realidad. Thadeus Hilton se había convertido en lo opuesto en menos de un semestre. Y gracias a Dios no dejé mi trabajo de titulación, que si no, estaría bebiendo sosa en éste preciso momento.

En fin, como en cada caida, es obligatorio levantarse. Hoy termina mi vida de amo de casa, hasta que Dios o el dinero dispongan lo contrario. Me tomaré las cosas con calma y volveré a ser el egocentrico que a todos gusta.

Y con ésta me despido, prometiendo más entradas al ahora polvoriento y olvidado blog que tanto quiero. Nos vemos en la próxima ;)

 

Homeless Thad / The Weight of the World septiembre 18, 2009

Posted by Thadeus in Adulto, Amigos, Amor, Cosas de la vida, Felicidad, Gracias de nada, Prograduacion, Tristeza.
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Hola a todos de nuevo. Hace mucho que no escribía en este espacio, pero no he tenido el ánimo ni el tiempo para hacerlo. Y hoy, después de un mes cumplido de no vivir en González Cossio Lane, me encuentro más tranquilo y relajado haré un relato a grandes rasgos de la peor etapa de mi vida.

El 18 de agosto a las 8 y media de la mañana los ladridos de mi perro Chipotle me despertaron. Estaba muy molesto (estaba soñando con Ricky) pero me asusté por que mi perro nunca había ladrado de esa manera tan desesperada. Bajé las escaleras medio dormido y en pijama y me encuentro con que una comitiva de fulanos habían entrado en mi casa con la primicia de que había que desalojar la casa. El 6717 de González Cossio Lane ya no era la casa de los Zubiate. Ese fue el peor día de mi vida. Ver como sacan todo lo de tu casa y lo suben en camiones de mudanza sin poder hacer nada fue demasiado para mi.

Asi que desde ese día no tengo casa. Bueno, no he dormido en parques o debajo de puentes como muchos suponen. Pero ya no tenía ese espacio propio donde podía hacer lo que yo quisiera.
No voy a decir que caí en depresión ni mucho menos, por que no fue así. Pero si me entristecí demasiado. Y con mil de cosas que hacer. Graduación, los XV años de mi hermana y una monografía para titulación. Mi papá me dijo que ninguno de mis planes se cancelaban, que ibamos a superar esta prueba. Yo la verdad no he sido muy positivo cuando me pasan este tipo de cosas. Además que no tenía ganas de celebrar nada. El pobre de Enano estuvo batallando horrores contra esa nube flotante que se encontraba sobre mi. Pero perder tu casa no es algo fácil de asimilar. Tuve que pausar (muy a pesar mio) algunas cosas, como mi titulación. Y dedicarme a sacar una por una las cosas que no podíandetenerse, como la fiesta de mi hermana y mi graduación. Sentí que el peso del mundo estaba sobre mi espalda, que me iba a aplastar y acabar conmigo. Pero sólo sentía el dolor, y nunca acababa. Muchas veces pensé que era mejor eso. Y no tener que enfrentarme con la humillación y la lástima de mucha gente por ser un “Homeless dude”

Life sucks, and then you die. Yeah, I should be so lucky.

La fiesta de graduación no fue lo que esperaba ni había planeado desde marzo, pero en este punto de la vida, ¿ qué sale según lo planeado? Pero fue el primer día en que olvidé mis problemas y me divertí. Sentí como si fuera la primera vez en mi vida que me la pasaba bien. Celebramos mis amigos y yo el haber concluido una etapa muy importante en nuestras vidas, y por lo que habíamos trabajado los últimos 5 años. Agradezco haber tenído a mis amigos, familia y Enano conmigo ese día.
Para esos momento yo dejé de estar en casa de Enano para vivir en casa de mis abuelos. Pero el ánimo de todos estaba muy abajo aún y ese lugar solo me desanimaba más. Y ahora todas las energías de mi madre, de mis hermanos y mias estaban para sacar adelante los XV años de mi hermana. Quién era la persona más triste de todos nosotros, y claro, rompanme el corazón. Toda la siguiente semana Thad se convirtió en Logística y planeaba y controlaba todo lo relacionado con la fiesta: tiempos, bailes, canciones, arreglos, botellas, etc. Los demás eran parte de Logística pero eran llamados Joes (si, me traume con G.I. Joe)
Casi al final de la noche del 5 de septiembre, día de la fiesta de mi hermana, no pude evitar llorar. Era la mezcla de muchas emociones como la decepción, el triunfo, alegría, tristeza. Además de agotamiento físico y mental. Pero al ver a mi hermana, como princesa ñoña de cuento sonreir y abrazandome el triunfo puso el nitro y esa noche murieron todas mis tristezas.
Me dediqué a animar a mi hermana. Y gracias a Dios, después de la fiesta se encontraba mejor. Pero los adolescentes son propensos a la recaida emocional. Así que no la dejé caer. Seguía sin dormir bien, pero al menos ya salía el sol todos los días. Mi familia se unió más (bueno, menos Banano, pero él es de Conta y no tiene sentimientos) y pasabamos el día entreteniendonos con cosas pequeñas y sencillas. Leí muchos libros, comencé a escribir una historia (no autobiográfica) y me puse a pensar en mi vida mientras vivía como refugiado en Irak.

Ahora se preguntarán ¿qué pasó con la casa? ¿Los Zubiates vivirán en casa de los abuelos? Pues, OBVIO NOOOO! Ya tenemos nueva casa, en los suburbios. JAJA. Una casa más grande y nueva. El martes 15 de septiembre mis papás firmaron las escrituras y estamos a la esperando para habitar la nueva residencia Zubiate.

Esta semana me he quedado en casa de Lika, y la verdad, mejor que un spa. Ya pase el Devil May Cry 1 y 3, y como en los viejos tiempos, los juegos de caza y matanza son el mejor desestresante. Voy a aprovechar que estoy escribiendo eso, para agradecer a mis amigos que me apoyaron y estan conmigo en las buenas y más en las malas. No tengo como agradecerles por  su apoyo incondicional. A mi Enano, por que cumplió su promesa de no dejarme caer y estar conmmigo todo el tiempo. Te amo. Y a mi familia, por ser tan fuertes y salir de esta prueba tipo Job, los amo y recuerden el lema de la familia, que ahora que me encuentro de vuelta lo digo en voz alta:

“NOS TRAGAREMOS A AQUELLOS QUE QUIERAN CRITICARNOS”

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